En 1998 Santiago Segura estrenó una comedia dirigida, escrita y protagonizada por él mismo, junto a Javier Cámara, Neus Asensi, Chus Lampreave y Tony Leblanc entre otros:
Torrente es un policía español, fascista, machista, racista, alcohólico y del Atleti. Tiene un vecino llamado Rafi, al que le gustan las películas de acción y las pistolas, y que vive con su madre y su prima Amparito, una ninfómana. Juntos, Torrente y Rafi, patrullarán por la noche las calles de la ciudad.
Años más tarde, en el 2001, estrenó la segunda parte: 'Misión en Marbella' (con Gabino Diego, José Luís Moreno, Arturo Valls, Juanito Navarro...), dando paso a una tercera parte que se estrenó en el 2005 con la coletilla de 'El protector' (con José Mota, Javier Gutiérrez, Carlos Latre, Enrique Villén...), una cuarta del 2011 llamada 'Lethal crisis' (con la incorporación de Kiko Rivera), y una quinta del 2014: 'Operación Eurovegas' (con Julián lópez, Jesulín de Ubrique, Alec Baldwind, Fernando Esteso, Anna Simón, Florentino Fernández...). Y justo el mes pasado se estrenó una sexta parte que dejaré fuera de esta entrada por no haberla visto (ni prisa).
Esta es una de esas sagas que cualquier cinéfilo con cierto buen gusto repudiará, y es que Torrente, en la parodia que representa, nos muestra un antihéroe de lo más casposo que podemos encontrarnos en la España más rancia, un personaje zafio, maleducado, grotesco... pero que aún así cosechó el suficiente éxito para tener una segunda parte. Dentro de lo que cabe, estas dos películas podían resultar entretenidas incluso, motivo por el que en su momento llegué a verlas.
El problema viene cuando Santiago Segura, al que le gusta más el dinero que su propio producto, decide explotar una fórmula que ya no daba más de sí, con una serie de continuaciones tan canallas como inofensivas, cuyas historias no son más que un pretexto para que desfilen el mayor número posible de sus amigos (muchos de ellos evidenciando que no tienen ni idea de actuar), quedando en unas películas reducidas a cameos y a los mismos chistes vulgares que caracterizan al protagonista, y, en general, unos productos tan mediocres como exitosos (hay público para todo).
Es por eso por lo que no tengo ninguna prisa por ver la nueva (si es que la llego a ver), y por lo que me resistí durante muchos años a escribir sobre ella aquí (es que tampoco hay mucho que decir), pero bueno, tampoco tenía ahora mismo nada mejor que publicar xD
Ho!











