domingo, 31 de mayo de 2020

viernes, 29 de mayo de 2020

Young Merlin

Allá por 1994 salió al mercado un título para Super Nintendo protagonizado por un joven Merlín.

Una multitud de malvadas criaturas ha sitiado esta tierra que una vez fue próspera. Desde su palacio subterráneo el rey de las sombras dirige a sus secuaces, los mezquinos, para que se infiltren, corrompan y destruyan toda clase de belleza. ¡Y el rey de las sombras está ganando!. Pronto, muy pronto, la tierra entera se estremecerá a una bella doncella, el joven Merlín es barrido por una riada tempestuosa y va a parar a esta tierra encantada. Al explorar descubre el horrible complot del rey de las sombras. Armado con todo un arsenal de objetos mágicos, Merlín se alista en las filas de la dama del lago y derrota a los malvados secuaces del rey de las sombras. Merlín tiene que utilizar todo su ingenio y pericia para penetrar en las defensas del rey de las sombras y aplastarle para siempre.

El juego fue desarrollado por Westwood studios.


Jugué a 'Young Merlin' por primera vez hace bastantes años, me lo prestó un compañero de clase, y me resultó curiosa su narrativa, sin necesidad alguna de frases o diálogos te iban encaminando de un lado a otro. El tema es que nunca me lo pasé. Años después conseguí el juego, y volví a jugarlo, pero de nuevo, tampoco me lo pasé, terminé desistiendo en un punto concreto. Hace poco decidí que ya tocaba tachar este juego de la lista de pendientes, así que, pese a que aún conservo las contraseñas para retomarlo por donde lo dejé, volví a empezarlo, y esta vez sí, hasta el final.

Si bien mi recuerdo era bastante grato, con bastante humor, y un buen apartado visual y sonoro, jugándolo ahora he podido ir bastante rápido gracias a que me acordaba de casi todo, y he visto que el juego es bastante corto, pero abusa en exceso del "backtracking", haciéndonos volver una y otra vez atrás a poco que avanzamos. Luego también abusa de los niveles de las vagonetas, unos niveles de ensayo y error, en los que tendremos que avanzar por laberintos de vías tratando de encontrar el camino correcto y que tendremos que repetir cada vez que nos equivoquemos. Lo más gracioso, es que tras pasármelo, he visto que la última vez que lo jugué estaba prácticamente en el final, en el último nivel de vagonetas que nos lleva hasta el jefe final.


Por todo ello, aunque considero que el juego es muy entretenido, y comprendo que en su día me llamara tanto la atención, ese tipo de mecánicas hoy en día se me han hecho pesadas en determinados momentos.


Ho!

martes, 26 de mayo de 2020

Los niños del mar

A principios de este año se estrenó en nuestros cines 'Kaiju no kodomo', una película dirigida por Ayumu Watanabe con una banda sonora a cargo del célebre Joe Hisaishi.

Ruka, una estudiante de secundaria a la que le cuesta expresar sus sentimientos, visita el acuario donde trabaja su padre y conoce a dos jóvenes, Umi y Sora, nadando entre las ballenas. El encuentro entre los tres activará una serie de fenómenos sobrenaturales, pero hay quienes saben que estos sucesos están relacionados con Umi y Sora, y tratarán de utilizarlos en su propio beneficio.

La película es una adaptación del manga de Daisuke Igarashi.


Que en Japón muchas veces no son nada amigos de contextualizar sus historias, o incluso de dar las oportunas explicaciones, es algo que he visto en muchas obras, a muchos autores les gusta dejar ciertas ambigüedades que den paso a que el espectador debata sobre ello y pueda llegar a su propia interpretación. No tengo ningún problema en que esto ocurra, siempre y cuando lo que se vea en pantalla tenga cierto sentido, o como mínimo, una base que pueda dar pie a que ocurran ciertas cosas fantásticas.

El problema de 'Los niños del mar' es que nada de esto ocurre en su segunda mitad, la película es un derroche visual, con una estupendo uso del CGI al servicio de un acabado más tradicional, y con una historia interesante en su primera hora, pero Watanabe decide tirar por los derroteros de sentenciar la historia con un clímax de veinte minutos sin mayor sentido que el de encadenar un espectáculo a nivel de animación (también algo soporífero), y sin molestarse en tratar de explicar qué está pasando y por qué. Sí, puedo hacer mis propias interpretaciones, pero la sensación que me queda es que no merece la pena, porque en estas circunstancias cualquier disparate puede ser válido.


En resumen, una especie de cuadro abstracto, muy bonito de ver, pero quizás insuficiente para lo que debería ser una película que trata de explicar una historia.


Ho!

sábado, 23 de mayo de 2020

La colina de las amapolas

En el 2011 Goro Miyazaki estrenó su segunda película: 'Kokuriko-zaka kara'.

Una joven japonesa vive con su abuela y sus hermanas. Cada día prepara el desayuno y la cena, va al colegio y sube las banderas de su fallecido padre quién era capitán de barco en la guerra de Corea y cuyo barco se hundió al topar con una mina. En la escuela un grupo de chicos está promoviendo una iniciativa para que no derriben un viejo edificio que están utilizando para talleres y clubs de estudio extra escolares. Allí la joven se encontrará con el líder de esta organización y florecerán sentimientos mutuos.

La película está basada en el manga 'Desde el monte de las amapolas'.


El más que discreto debut de Goro en el 2006, parece que sirvió para que aprendiera de sus errores, dejando en este caso que se encargara el propio Hayao Miyazaki de la adaptación del guion, con un resultado notable bajo mi punto de vista, y es que la historia de 'La colina de las amapolas' es sencilla, tirando casi a un culebrón ligerito, pero con bastante ternura y mimo, y una sólida pareja protagonista.

Por otro lado, estamos quizás ante una de las películas costumbristas de Ghibli más disfrutables de ver, con unos preciosos diseños, un nivel de detalle altísimo, una animación excelente, y una estupenda elección de melodías.


Lo que más me sorprende de este tipo de obras, es lo responsables que son (o eran) los estudiantes japoneses, y hasta qué punto se autogestionan ellos solos.


Ho!

miércoles, 20 de mayo de 2020

Detective Pikachu

Desarrollado por Creatures, 'Detective Pikachu' es un título que salió a la venta en 3DS hace dos años.

Esta es la historia de Tim Goodman, un estudiante universitario de 18 años con un marcado sentido de la justicia, que formará una inesperada alianza con un Pikachu parlante. Recoge pruebas, entrevista a los testigos y sigue las pistas para desentrañar los muchos misterios de Ryme City.

Aunque el juego es del 2018, en el 2016 salió en Japón una versión más corta con el nombre de 'Shin konbi tanjo', y el año pasado se estrenó una película basada en el juego.


Si bien no soy muy fan de la saga Pokémon, por el tipo de juego que es tenía la esperanza de encontrarme una aventura al estilo de las de Cing, pero la realidad es que el juego es bastante ligerito y sencillo, tanto en las mecánicas de investigación, como en desarrollo para resolver los irregulares casos que nos van surgiendo al tiempo que investigamos la desaparición del padre de Tim, y digo irregulares porque mientras algunos pueden ser bastante interesantes, otros son algo soporíferos o no muy elaborados, sólo amenizados un poco por el propio Pikachu, y por algunos detalles del universo Pokémon que presenta este juego.

En los aspectos técnicos, se podría decir que el juego no está nada mal, con unos diseños bastante mimados, y una selección de melodías con algún que otro tema destacable, pero en su contra he de decir que el tono de los escenarios me ha parecido en general algo apagado, y lo que sí que me parece lamentable es que el juego, siendo de Nintendo, no lleve 3D, y que el uso de la pantalla táctil esté tan desaprovechado.


En resumen, un título bastante correcto, con algún que otro punto mejorable, pero con momentos interesantes, y una historia que, como mínimo, invita a seguir jugando (aunque cabe decir que el final queda abierto a una segunda parte que es poco probable que se haga).


Ho!

domingo, 17 de mayo de 2020

Klaus

Dirigida por Sergio Pablos y Carlos Martínez López, 'Klaus' es una coproducción animada entre España y Reino Unido estrenada a finales del año pasado.

A Jesper, el peor estudiante de la academia postal, le destinan a Smeerensburg, una gélida isla más allá del Círculo Polar Ártico, donde sus conflictivos habitantes apenas intercambian palabras y, mucho menos, cartas. Jesper está a punto de rendirse cuando encuentra una aliada, Alva, la profesora del pueblo. También descubre a Klaus, un misterioso carpintero que vive aislado en una cabaña repleta de juguetes hechos a mano. Estas improbables amistades traerán la alegría de nuevo a Smeerensburg, y crearán un nuevo legado de vecinos generosos, leyendas mágicas y calcetines colgados con cariño en las chimeneas. 

Esta producción es el primer largometraje animado original de Netflix.


Sé que no es la mejor época para ver una película de este estilo, pero con todo el tiempo libre que he tenido durante el confinamiento se me han ido acabado las posibles películas que ir viendo, y oye, sin necesidad de estar impregnado por el espíritu navideño, 'Klaus' me ha parecido una más que notable sorpresa. Sí, la fórmula de su historia es un más que habitual cliché: un egocéntrico protagonista que, sin querer, consigue que sus egoístas acciones provoquen algo bueno; pero peso a ello, la película está plagada de bonitos detalles que van dando forma a la leyenda de Santa Claus, con un humor ligero, el toque justo de sentimentalismo, y una atmósfera que seguramente atrape más a adultos que a los niños.

Y es que una de las cosas que más me ha gustado de 'Klaus' ha sido su diseño artístico, una animación tradicional, con diseños realizados a mano, pero con un destacable trabajo en lo relativo a la iluminación, la animación, y la integración de los personajes con los escenarios, que, en algunos casos me hacían dudar de si realmente no estaba ante CGIs. Parece que la gente de Spa studios ha llevado la animación clásica a otro nivel.


Creo que se va a convertir en otro clásico que revisionar cuando se acerquen las fechas navideñas.


Ho!