lunes, 23 de julio de 2018

The witcher 3: Wild hunt

Desarrollado por la empresa polaca CD projekt, 'The witcher 3: Wild hunt' es el cierre de la trilogía de Geralt de Rivia, basada en las novelas de Andrzej Sapkowski.

Ponte en la piel de un brujo, uno de los últimos cazadores de monstruos a sueldo. Viaja a través de reinos devastados por la guerra para encontrar a la niña de la profecía, un arma viviente capaz de provocar una destrucción inimaginable. 

El título salió a la venta en el 2015 para PC, Xbox One, y PlayStation 4.


Dos meses y medio es lo que he estado jugando a este juego, dedicándole más de 90 horas a la historia principal, a sus dos expansiones, y a un porrón de misiones secundarias que me he ido encontrado, y la verdad es que realmente no sé ni por dónde empezar esta reseña, puesto que han sido tantas las aventuras que me ha ofrecido, con un extenso mundo lleno de vida, cientos de misiones, y muchas decisiones, y es que uno de los puntos fuertes de 'The witcher 3' es cómo integran la toma de decisiones dentro de su narrativa, decisiones con consecuencias, tanto al final del juego, como a medida que avanzamos.

Reconozco que al principio me sentí abrumado, ya no sólo por lo vasto que es el mapeado y las misiones que se van pisando entre ellas, también por lo duro que resulta ya de golpe tanta información jugable, así como enemigos que desde un principio exigirán un mínimo de asimilación de las mecánicas que el juego ofrece. Pero una vez superas ese escollo, el juego te atrapa, y lo hace con una historia genial, personajes tremendamente carismáticos (incluso el propio Geralt se aleja del típico avatar para este tipo de juegos), una estupenda mitología, y un ritmo trepidante encadenando las misiones principales con misiones secundarias muy entretenidas y variadas, y con un apartado técnico soberbio, tanto a nivel gráfico, como en la banda sonora, y, aunque cueste creer, sólo me he encontrado un par de bugs. La única pega que le he encontrado es un control no muy depurado, y un menú enfarragoso.

Una vez me pasé el juego no dudé en ponerme con sus dos expansiones, la primera, 'Hearts of stone', aunque no aporta nada más que nuevas misiones, cabe decir que ofrece una historia destacable, además de momentos variados y divertidos. Pero la segunda expansión es ya otro cantar, no es sólo una nueva y recomendable historia y misiones, es también un nuevo mapeado con un diseño que personalmente me ha maravillado, y es que aunque el resto de escenarios del juego tiene alguna que otra bonita vista, no es lo habitual, mientras que en 'Blood and wine' no me he cansado de hacer capturas, además de que muchas de las historias secundarias son simplemente geniales, convirtiéndose esta última parte del juego en mi favorita.


No quiero extenderme mucho mas, porque realmente hay tantas cosas de las que podría hablar de este juego que no terminaría nunca (igual que cuando decidí darle carpetazo, aunque por mi cabeza pasaba el seguir echándole horas con las muchas misiones y puntos de interés que sigue habiendo en mi mapa), en todo caso, no me queda otra que decir que 'The witcher 3' es una de las mayores aventuras de fantasía de esta generación.

PD: Pese a que el juego es el final de una trilogía, es bastante factible jugarlo sin haber jugado los anteriores (como ha sido mi caso), aunque es cierto que hay muchas referencias a los juegos anteriores (o a las novelas) que nos pueden dejar en fuera de juego en más de una ocasión.


Ho!

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