viernes, 3 de junio de 2016

Estudio sociológico

Llevo un tiempo realizando lo que se podría considerar un estudio sociológico sin ningún tipo de rigor ni medición válida salvo lo que sería mi propia experiencia.

El tema es que me ha dado por investigar un poco más a fondo estas páginas de contactos que tanto abundan últimamente, desmenuzarlas un poco, y he decidido hacerlo con tres: Badoo (por la fama que tiene), Lovoo (porque me la recomendaron), y Adopta un tio (por la polémica que lleva su planteamiento sexista). También tenía pensado hacerlo con alguna más seria tipo eDarling, pero me parecía más complicado.

Para empezar me registré en las tres páginas como alguien normal, o sea, como yo, con unas fotos normales, y rellenando mi perfil tal y como soy, intentando darle algo de jocosidad, ya que de paso aprovechaba y socializaba un poco, que no me vendría mal. Bien, ahí empezó el festival de cosas incomprensibles.

En Badoo, dejando a un lado las funciones de pago, los chicos tienen sólo dos posibilidades de hablar con las chicas, si la chica no te responde ya no podrás "molestarla" más. Fui haciendo búsquedas por mi zona y lo primero que vi es que la mayoría de chicas no ponían nada en su perfil, o algún irónico "si kieres saver algo preguntame k no muerdo" (irónico porque les preguntaba y nunca contestaban) xD. Lo segundo que me chocaba era que muchas chicas ponían que sólo querían chatear, me parecía estupendo, les enviaba un mensaje para chatear, veía como leían mi mensaje, miraban mi perfil, y... nada, debe ser que no soy suficientemente guapo para simplemente chatear xD. Y de las chicas que te contestan, salvo dos o tres, el resto o no sabían escribir, o había que sacarles las palabras con sacacorchos.

Tras esto decidí hacer dos pruebas: la primera fue registrarme con un perfil falso de una chica, y sencillamente quedé abrumado, puse un par de fotos de una chica mona (nada excesivo) que encontré por internet, y al momento ya era algo popular, y tenía tropecientos mensajes de tíos, me puse a mirar su forma de presentarse, pero la verdad, pocos pasaban del "hola guapa", algunos me preguntaban directamente si quería ver una foto de su miembro...
La segunda fue hacerme otro perfil falso, esta vez de un tío más cachas y chulo-playa que yo, y decidí ir a hablar con aquellas que en su perfil ponían que no querían sólo sexo ni chulillos... la mayoría ahora sí me contestaban.

Con esto saqué en claro un poco lo hipócritas que eran muchas en esta página, y lo básicos que son la mayoría de chicos, eso por no hablar del claro perfil caní-choni que hay (anda que no me harté ver fotos de Vanes y Jennis poniendo morritos, con kilos de maquillaje encima, o de fiesta... o de tíos en gimnasios con la camiseta subida).

En Lovoo el tema no era muy diferente, salvo porque aquí parece que abundan mucho más los perfiles falsos (chicas de menos de 30 años con hijos independizados (¿?), en el campo para hablar de uno mismo muchos perfiles tenían las mismas frases, fotos que olían a sacadas de vete tú a saber, etc.), pero como parece que no está tan masificado como Badoo cabe decir que encontré más interacción, yo recibía bastantes votos que me animaban a conversar con la gente con los que coincidía, pero me encontraba el mismo resultado que en Badoo, incluso resultaba más contradictorio, ya que, sin ningún contacto inicial por mi parte con ellas, algunas visitaban mi perfil, me votaban, y yo, animado por ello, les mandaba un mensaje y me encontraba con que o no me respondían nunca, o había pasado mi minuto de gloria porque ya no les interesaba y rechazaban mi invitación...

Aquí no probé el perfil del cachas, pero sí probé el de la misma chica que en Badoo, y el resultado fue el mismo salvo que el número de "pirañas" que se me tiraban encima no era tan excesivo, aunque ya directamente me entraban dándome sus medidas... de todo.

Lo que sí que puedo decir es que de las pocas conversaciones medianamente interesantes que pude tener, tanto en Badoo como en Lovoo, tras hablar con ellas la mayoría se sorprendían un poco con mis planteamientos en las conversaciones, más enfocados en charlar y reír, menos en pedirles su número de teléfono y quedar de un día para otro, y coincidían en preguntarme que qué hacía yo en una página así, que no pegaba con lo que habitualmente hay allí, donde la mayoría van a lo que van.

Tocaba el turno a Adopta un tío, una web con un planteamiento muy diferente, con un marcado carácter sexista en pro del sexo femenino, tratando al tío como un mero producto, y dándole todo el poder a la cliente: la mujer. Personalmente no me parece mal este planteamiento, ya que hay que tener en cuenta que a las mujeres en este tipo de páginas se les avasalla, los chicos parecen zombis (de los que corren) que se tiran en avalancha ante cualquier chica, y con este planteamiento se da un espacio mucho más tranquilo a las chicas.

El funcionamiento de Adopta un tío es que el chico no puede hacer nada salvo visitar perfiles y mandar hechizos a las chicas que le gustan, los hechizos son limitados y se renuevan de forma diaria, y si quiere mandar más no le queda otra que pagar. La chica una vez recibe el hechizo valora si permite al chico hablarle, y a partir de ahí empieza la conversación, eso sí, los chicos han de pagar si quieren responder (aunque creo que los que tienen un registro antiguo no han de pagar)... yo aproveché un periodo de prueba gratuito que me dieron.

Cabe decir que en Adopta un tío es donde más cómodo me sentí, el perfil de chicas por lo general era más normal, y la página era la que mejor se amoldaba a mí con ese estilo desenfadado, y por lo general tuve charlas bastante más interesantes (y sin tantas patadas al diccionario) que en las otras dos, aunque la mayoría de chicas también pasaban de molestarse en poner algo en su perfil.

Pero como alguna chica me respondía cosas como "por fin alguien normal", o veía perfiles que pedían alguien normal, decidí hacerme también la cuenta de chica (esta vez algo más normalito para pasar desapercibido), y así aprovechaba y veía las diferentes funciones que tenían las chicas respecto a los chicos, y de nuevo el género masculino me volvía a sorprender, en apenas unos minutos ya tenía bastantes hechizos y visitas a mi perfil, curioseaba un poco y casi todos los chicos parecían hechos con el mismo patrón, lo que me llevó a preguntarme ¿en qué páginas están los chicos normales como yo?, ¿acaso quedan sepultados por esa marabunta de tíos que buscan un rollete de fin de semana?.


Sea como sea, hasta aquí mi estudio sociológico. Destacar, eso sí, que aunque he generalizado en exceso, siempre ha habido excepciones con las que he mantenido agradables conversaciones.


Ho!

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