domingo, 16 de agosto de 2009

Final fantasy IV

Después de que la saga se consolidara en la sobremesa de 8 bits de Nintendo, la cuarta entrega salió para Super Nintendo, y posteriormente fue portado a PlayStation y Game Boy Advance, y rehecho para Nintendo DS con un nuevo lavado de cara.

La historia:
El reino de Baron, seducido por la promesa del poder de unos cristales elementales que yacen dispersos, empieza una campaña de violencia e intimidación con la intención de robarlos a los pacíficos reinos vecinos. El rey le ordena a su capitán de las fuerzas de élite, Cecil, que se encargue de apoderarse de los cristales pero poco después este empieza a cuestionarse los motivos del monarca. Afligido por el dolor que le causan sus propias acciones pero aun así ligado a su lealtad para con su país y su propio código de honor, Cecil decide al final apartarse del camino de la oscuridad y de la destrucción. Cecil entonces se embarca en un fatídico viaje en el que se encontrará con pruebas, traiciones, amistad, pérdida y autodescubrimiento. ¿Podrá Cecil abrir los ojos y convertirse en el hombre de honor que debe ser?

Aunque el remake es bastante fiel, hay algunos detalles que han cambiado respecto al original, aunque tampoco son nada del otro mundo.


Aunque en su día pude probar la versión de Super Nintendo, no pude dedicarle muchas horas, y si bien tenía pensado resarcirme con la versión de Game Boy Advance, finalmente, tras comprar tirada de precio la versión de Nintendo DS, lo probé y no lo dejé hasta pasármelo hoy mismo, unas 40 horas de juego (que podían haber sido perfectamente unas 5 ó 10 horas menos si no me hubiese entretenido tanto en la mazmorra final).

Sabía que 'Final fantasy IV' era la primera entrega de la saga que contaba con una historia sólida, y por ello a día de hoy puede resultar algo tópica y por ello no esperaba mucho, aunque he de decir que me ha sorprendido algún que otro giro, lo suficiente como para tenerme enganchado pese al irregular balanceo de dificultad que tiene en ocasiones (en la parte final, pasé de matar todo lo que pillaba de forma sobrada a encontrarme con enemigos que me quitaban de un ataque más de media vida y que encima apenas daban experiencia cuando los derrotaba, incluso me encontré enemigos de medio pelo que se me resistieron mucho más que el jefe final).

Técnicamente el juego ofrece un cambio total, de los clásicos gráficos en 2D del título original pasamos a unos gráficos en 3D que aprovechan mejor la potencia de la Nintendo DS, aunque el resultado, si bien resulta más vistoso, es algo menos colorido. El tomo sonoro por su parte también ha sufrido una actualización importante, con unas melodías hechas de nuevo para la ocasión, y con escenas de vídeo con voces.
El resto de añadidos, uso de la pantalla táctil, aprovechamiento de las dos pantallas, o algún que otro modo nuevo, se queda en algo anecdótico.


Me hubiese gustado haberme pasado el de GBA, pero bueno, a ver si ahora me pongo con la quinta entrega, que también le tengo muchas ganas desde hace tiempo.


Ho!

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